martes, 4 de septiembre de 2012

*CóMo aNiMáRSe


¿No te parece fastidioso cuando te sientes deprimido, y la gente no deja de decirte que te animes? Es más fácil decirlo que hacerlo. Aunque no puedes mejorar tu estado de ánimo con un chasquido de tus dedos los siguientes pasos te pueden ayudar a tomar esa ruta. ¡Inténtalo!





PASOS


1- Haz caras. Hay algo llamado “hipótesis de retroalimentación facial” lo cual dice básicamente que la cara que hagas afectará como te sientes. Usualmente, funciona al contrario: si te sientes gruñón, frunces el ceño; si estás feliz, sonríes; si estás sorprendido o asustado, abres bien tus ojos y tu boca. Pero es una calle de dos vías. Si quieres sentirte feliz y animado, fuérzate a sonreír. Realmente debes sonreír. Mantén esa expresión por diez segundos. Repítela cuantas veces sea necesario. Es casi como que al usar los “músculos de la sonrisa” se activa la “sección de felicidad” de tu cerebro asociada con sonreír.

2-  Canta y baila. ¿Te has dado cuenta que cuando te paras recto, parece como que te sintieras un poco más confiado en ti mismo? Aunque no es un hecho que haya sido comprobado, es posible que haya una “hipótesis de retroalimentación corporal”. Llévalo al extremo. Escóndete en tu habitación, enciende una canción alegre, y empieza a bailar y a cantar con ella como que realmente lo sentirás.

3-  Toma una siesta vigorizante. Aunque el cansancio y el agotamiento no sea lo que te llevó a sentirte deprimido, ciertamente puede hacerte sentir peor. Además, a veces una siesta puede funcionar como una “segunda mañana”, algo similar a presionar un botón de reconfiguración. Una vez que te levantes, toma un baño o por lo menos lava tu cara. Haz lo que tengas que hacer para que se sienta como si fuera un principio fresco.

 4- Medita. No se trata de cruzar tus piernas ni de usar candelas o mantras en este caso; se trata de estar consciente de tus pensamientos para que no te controlen. Imagina que tus pensamientos están siendo desplegados en una de esas pantallas electrónicas. Sólo obsérvalos mientras pasan. No los juzgues, no te digas a ti mismo que no deberías estar pensando en esto o en aquello, no te frustres. Sólo observa. Probablemente observarás los mismos pensamientos repitiéndose, como un disco rayado. Si meditas de esta manera por suficiente tiempo y periódicamente, notarás que los pensamientos repetitivos desaparecerán por sí solos, uno por uno, porque no estás preocupándote más por ellos. Sólo los estás observando.

5-  Debes estar agradecido. Todos tenemos algo por lo que nos sentimos agradecidos. Haz una lista de las cosas buenas que te han pasado. Si nada te viene a la mente instantáneamente, es porque no te estás esforzando lo suficiente. Si todo falla, piensa en cómo la vida podría ser peor, y cambia el proceso de pensamientos para reconocer lo que tienes.

6-  Anima a alguien más. Hay una idea que anda flotando en muchos círculos de la Nueva Era que dice que si quieres algo, debes dárselo (sinceramente) a alguien más. La base es que no puedes dar algo que no tienes, entonces al dar algo, te encontrarás dándote cuenta que lo has tenido todo el tiempo.

7-  Perdona. Además de ser agradecidos, es bueno perdonar a aquellos que nos han lastimado en el pasado. Siéntate en un lugar tranquilo con tus ojos cerrados y concéntrate en las personas a quienes quieres perdonar. Imagínate que estás sentado en un círculo con esas personas que te han hecho daño. Mira sus caras en tu mente, y toma turnos concentrándote en cada una individualmente. Cuando realmente te sientas conectado a uno de ellos, debes decir en voz alta, “te perdono”.

8-  Debes aceptar. Este concepto, que es el centro de las filosofías orientales como el Budismo, se basa en la idea de que el mundo es perfecto tal y como es. Hay muchas cosas a nuestro alrededor que no son perfectas, y eso está bien. Podemos aceptar esto, y decidir qué no necesitamos que nuestra vida sea perfecta para animarnos. Esto se relaciona con el punto 5 “debes ser agradecido” arriba.

9-  Ríete. Sólo ríete. Empieza a reírte. No te detengas. Encuentra algo gracioso. Y Ríete.

10-  Abraza a alguien. Los abrazos liberan endorfinas. Encuentra alguien a quien puedas abrazar. Aunque sea a un extraño. Sorprendentemente los extraños son muy abiertos para dar abrazos en muchas culturas.

11-  Debes darte cuenta. Tú vales algo. Estoy sentado aquí en una computadora, escribiendo esto por ti, y tú y yo no nos hemos conocido y tal vez nunca lo hagamos. Lo que te demuestra, que eres importante. Tú significas algo. El hecho que esto esté aquí significa que a algunos de nosotros les importas. Es verdad.

12-  Imagina. Cierra tus ojos y piensa en un lugar alegre. Después de eso piensa que tú mal humor es un objeto, recógelo y échalo en el basurero. Funciona perfectamente!


CONSEJOS
  • Aprender a ser optimista es una buena manera de asegurar que estarás de buen ánimo a la larga.
  • Los ejercicios intensos pueden ayudarte a borrar todas las malas emociones.
  • Trata de tener una mente abierta con las personas que te ofrecen su apoyo. No te alejes de sus abrazos y de otros gestos para hacerte sentir bien, al menos que te hagan sentir más triste.
  • Todos nos sentimos de mal humor de vez en cuando. Recuerda que las cosas se verán mejor pronto.


ADVERTENCIAS

  • Si mientras estás haciendo una lista de las cosas buenas que te han pasado, nada te viene a la mente, es mejor que veas a un doctor. Este es un posible indicador de una depresión clínica. La depresión clínica puede ser tratada médicamente, pero sí no se trata puede acarrear resultados como pérdida de trabajo, de amigos, o de la vida.
  • Ten cuidado de que lo que te ayude a animarte no se convierta en un escape o en una adicción.





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