miércoles, 8 de agosto de 2012

Sé oPTiMiSTa ¡¡ÁNIMO!! (INCLUYE VIDEO)



 Todos podemos tener un día de aquellos. Uno de esos días miserables en los que te sientes horrible, malhumorado, solo y literalmente exhausto.
Días en que te sientes pequeño e insignificante, y parece fuera de tu alcance, días en que te sientes pequeño e insignificante, y todo parece fuera de tu alcance.
No puedes ponerte a la altura de las circunstancias. Y tan sólo ponerte en marcha te parece imposible.

En un mal día te puedes poner paranoico y creer que todos están tras de ti.
Aunque esto no es siempre algo malo.
Te sientes frustrado y ansioso, que te muerdes las uñas sin parar y hasta eres capaz de comerte un enorme pastel de chocolate, en un abrir y cerrar de ojos.

En esos días te sumerges en un océano de tristeza.
Estás a punto de llorar en cualquier momento y no sabes ni siquiera por qué.
En fin, te parece que andas por la vida sin un propósito.
No estás muy seguro de cuánto tiempo más soportarás y te dan ganas de gritar: « ¡Que alguien me pegue un tiro, por favor!»
No se necesita mucho para tener un mal día.

Tal vez, te has despertado sintiendo que no luces muy bien, te descubres algunas arrugas nuevas, has subido de peso, o te apareció un espantoso grano en la nariz.
Quizás olvidaste el cumpleaños de alguien muy importante o te sacaron una foto en la que te ves peor que nunca.
Te pueden haber abandonado, te han echado del trabajo, has hecho el ridículo en público, tal vez te han puesto un sobrenombre deprimente, o alguien te ha dado un baño de agua fría.
Quizás tu trabajo sea una verdadera molestia.
Te pueden estar presionando para que ocupes el lugar de alguien, tu jefe te tiene entre ceja y ceja, y en la oficina, todos te están volviendo loco.
Puedes tener un dolor de cabeza demoledor, Una hernia de disco, mal aliento, dolor de muelas, o se te ha escapado un eructo, tal vez tienes la boca seca, o te molesta una uña encarnada.
Cualquiera que sea la razón, estás convencido de que alguien allí arriba, no te quiere, entonces, ¿qué puedes hacer?

Bueno, si eres como la mayoría, te refugiarás detrás de la leve esperanza de que las cosas se arreglen solas. Pasarás el resto de tu vida mirando por encima del hombro y esperando que todo vuelva a estar mal, una y otra vez. Mientras, te irás volviendo amargo y cínico, o te convertirás en una víctima llorosa y patética.

Hasta que te deprimas de tal manera que te acuestes en el suelo y ruegues que la tierra te trague.
Creerás, entonces, que jamás volverán a tocar tu canción.
Pero esto es una locura porque sólo eres joven una vez y jamás se envejece dos veces.

¿Quién puede saber las cosas maravillosas que Te esperan a la vuelta de la esquina?
Después de todo, el mundo está lleno de descubrimientos asombrosos, cosas que ahora ni siquiera imaginas. Perfumes deliciosos, y apetitosos manjares para compartir.
Podrías hacerte fabulosamente rico o incluso convertirte en una gran estrella, algún día.

Suena bien, ¿no?
Pero espera, ¡aún hay más!
La vida tiene muchas vueltas, y quedan todavía muchos juegos por descubrir, y también el yoga y el karaoke y salvajes y alocados bailes exóticos. Y lo mejor de todo: existe el romance. Que significa miradas soñadoras, dulces tonterías susurradas al oído, tiernos abrazos, besos, más besos, y todavía más besos, hasta algún que otro mordisco de amor y, a partir de allí, bueno, todo puede suceder.

Entonces, ¿cómo puedes encontrar esa placentera sensación de estar deslizándote en un tibio baño de espuma? Es fácil.
Primero, deja de escaparte de todos los temas difíciles. Es hora de hacerles frente. Ahora, relájate. Respira profundamente. Medita, si puedes. O ve a dar un paseo para aclarar tus ideas. Acepta el hecho de que deberás dejar atrás algunas cargas emocionales. Intenta ver las cosas desde una perspectiva diferente.

Quizás eres realmente tú el que se equivocó. Si es así, ten la madurez suficiente como para pedir perdón. Nunca es demasiado tarde para hacerlo. Si otra persona ha hecho algo mal, ponte de pie y dile: «Eso no está bien y no voy a aceptarlo». Es bueno ser enérgico. Pero casi nunca es bueno hacer gestos groseros. Siéntete orgulloso de cómo eres, pero no pierdas la capacidad de reírte de ti mismo.

Esto es mucho más fácil cuando te rodeas de gente positiva.
Vive cada día como si fuera el último, porque un día lo será.
No temas morder más de lo que puedes masticar.
Corre riesgos. Nunca retrocedas. Atrévete a ir hacia delante.
Después de todo, de eso se trata la vida, ¿no? Yo también lo creo.
Bradley Trevor Greive


 

NOTA: Para ver el video más grande, click dónde indica "youtube" y os redireccionará a la web

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